José Saramago (1922-2010)

Al igual que todos los días después de regresar de mis dos horas diarias de relajación mental, lo que es lo mismo después de regresar del gimnasio a donde asisto más por calmar mis pensamientos alborotados que por rendir culto a mi figura, pues he llegado a la conclusión de que el esfuerzo físico sólo sirve para dejarme la cabeza vacía al menos por una hora , me senté frente al computador con una taza de café, a leer el diario. El primer encabezado que me llamó la atención anunciaba la muerte de José Saramago.
No me hizo falta seguir leyendo el artículo, pues el encabezado lo decía todo. Para mi “morir” es un verbo definitivo porque no hacen falta más explicaciones, quien muere, muerto está y no hace falta saber nada más. Me fui a otro diario y allí también aparecía la noticia de su muerte, pero tampoco me apeteció leer los detalles que se ofrecían. Lo que si me pareció una coincidencia por decirlo de alguna manera fue que sobre mi mesa de trabajo estuviera Las pequeñas memorias justo encima de Inés del alma mía de Isabel Allende.
El próximo artículo en esta página iba a ser y será sobre este libro del autor. Con Las pequeñas memorias en las manos se me ocurrió que a pesar de que esta página o blog como se le quiera llamar, está ideada para dar a conocer los escritos de autores de habla hispana; ya habíamos escrito varios artículos refiriéndonos a algunas de las obras de Saramago. Sé que algunos se preguntarán cómo es posible que sólo hasta ahora me haya dado cuenta de que el señor Saramago era portugués y la respuesta es: no es que no me haya dado cuenta, estaba al tanto de que era de origen portugués, pero su obra transciende las fronteras y además era y es uno de mis escritores preferidos y por esa razón (quizá una arbitrariedad de mi parte) merece estar en esta página y en cualquier otra que sobre las letras trate.
» Leer más

