Zalacaín el aventurero

Martín Zalacaín es un personaje entrañable. Martín fue primero un niño astuto, fuerte y algo salvaje. Había nacido en Urbía y conocía este sitio como si fuera la palma de su mano, Martín se dedicaba a robar y pasear por Urbía de un sitio para otro. Del viejo Tellagorri que era pariente suyo y que además era un viejo algo excéntrico y lleno de mañas aprendió Martín a sobrevivir. Martín se convirtió en un hombre fuerte y sereno que triunfaba en todo lo que se proponía. Se dedicaba al contrabando y le iba muy bien. El no le temía al peligro, pues era un hombre hábil y lleno de astucia y cuando se sentía desfallecer se recordaba a si mismo que tenía que permanecer “firme” como le había enseñado su tío Tellagorri. Martín triunfó en todo lo que quiso e incluso llegó a casarse con la mujer de su vida que era Catalina Ohando que además era la hermana de su peor enemigo, Carlos Ohando quien odiaba a Martín desde la infancia simplemente porque él era un cobarde y un envidioso. Martín Zalacaín se embarcó en un sin fin de aventuras, desde tomar una pueblo sitiado por soldados hasta robarse a Catalina de un convento. A este hombre todo lo salía bien, pero un día cuando menos se lo esperaba, se le acabó la suerte.
Este es un libro digno de ser leído, Martín Zalacaín es uno de esos personajes que uno no puede olvidar. El libro es fácil de leer y desde que uno empieza hasta que termina todo es acción y emoción. Quien lee este libro quiere saber todo lo que le ocurrirá a este hombre tan carismático y lleno de fuerza y la verdad es que casi imposible hacer una pausa en la lectura. Porque así es Martín, un hombre que encanta a todo el que tiene contacto con él, o sea, un hombre decidido y lleno de energía y sobretodo dispuesto a lograr sus objetivos sin pensarlo dos veces.
Este libro fue escrito por Pío Baroja en 1909 y forma parte de una trilogía titulada “Tierra Vasca”.




